Amortiguación de baja y alta velocidad
La amortiguación de baja y alta velocidad corresponde a regiones del comportamiento del amortiguador definidas por la velocidad del vástago, no por la velocidad del vehículo.
Regiones principales
- Amortiguación de baja velocidad: actúa durante movimientos relativamente lentos del vástago. Suele asociarse al movimiento vertical, el cabeceo y el balanceo de la carrocería causados por la dirección, el frenado, la aceleración o las ondulaciones largas de la carretera. Los conductos de purga y los reguladores de baja velocidad suelen tener una influencia importante en esta región.
- Amortiguación de alta velocidad: actúa durante movimientos más rápidos del vástago, normalmente causados por bordes pronunciados, baches, juntas del pavimento o un desplazamiento rápido de la rueda. Las pilas de láminas, los circuitos de alivio y otras vías de alto caudal suelen ganar influencia a medida que aumenta la velocidad.
Diferencia entre los términos
No existe una velocidad universal que separe ambas regiones. El límite depende del diseño del amortiguador y del método de ensayo, y la transición suele ser gradual, no un cambio instantáneo. Un automóvil puede generar un movimiento rápido del amortiguador al pasar despacio por un obstáculo abrupto, o un movimiento lento al circular deprisa por una carretera lisa.
Una mayor fuerza a baja velocidad puede sujetar mejor la carrocería, pero también reducir la flexibilidad en movimientos pequeños. Una mayor fuerza a alta velocidad puede controlar un recorrido rápido, pero transmitir impactos más secos. El equilibrio adecuado depende de los muelles, los neumáticos, las relaciones de movimiento, la masa del vehículo y el recorrido disponible. Para el contexto completo de fuerza–velocidad, consulta Suspension dampers.