Suspensión semiactiva
La suspensión semiactiva cambia su resistencia al movimiento de la suspensión en respuesta a sensores u órdenes de control, pero no genera una fuerza motorizada arbitraria independiente de ese movimiento.
En qué se diferencia
La implementación más común es un amortiguador controlado electrónicamente. Una válvula proporcional o un fluido magnetorreológico modifica la característica de fuerza del amortiguador a medida que se mueven la rueda y la carrocería. El controlador puede seleccionar más o menos resistencia dentro del margen que permite el dispositivo, pero sigue siendo necesario que haya movimiento en el amortiguador para producir fuerza.
Esto sitúa la suspensión semiactiva entre los sistemas pasivos y los totalmente activos. El equipo pasivo sigue una característica fija o que se adapta mecánicamente por sí sola sin una orden electrónica. La suspensión totalmente activa utiliza actuadores alimentados que pueden añadir energía mecánica y mover la carrocería o la suspensión de una rueda en la dirección solicitada.
«Semiactiva», «adaptativa» y «controlada electrónicamente» se emplean a veces de forma imprecisa en el marketing. Adaptativa es el término más amplio: una suspensión adaptativa puede ser semiactiva, totalmente activa o un conjunto que también modifica la altura de marcha. El equipo concreto importa más que la etiqueta.
Para conocer los límites de control y la comparación con sistemas motorizados, consulte Active Suspension.