Ánodo
El ánodo es el electrodo en el que se produce la oxidación. En una batería de iones de litio que entrega energía, es el electrodo negativo: los electrones salen de él por el circuito externo, mientras que los iones de litio se desplazan a través del electrolito hacia el electrodo positivo.
En una batería recargable
La carga invierte las reacciones de la celda. En sentido estricto, el electrodo que actúa como ánodo cambia, por tanto, con la dirección de la reacción. En ingeniería de baterías se suele mantener ánodo como nombre del material y el conjunto del electrodo negativo definidos durante la descarga, evitando cambiar la denominación cada vez que se invierte la corriente. Electrodo negativo es el término menos ambiguo.
El grafito es un material activo de ánodo bien establecido en las baterías comerciales de iones de litio. El término puede referirse de forma restringida a ese material activo o, de manera más amplia, al conjunto práctico del electrodo negativo.
Por qué es importante
La química y la construcción del ánodo influyen en cuánta carga puede almacenar una celda y con qué rapidez puede aceptarla. También afectan a la formación de la interfase de electrolito sólido (SEI), la degradación y el riesgo de deposición de litio metálico. Estos resultados dependen del diseño completo de la celda y de las condiciones de funcionamiento, no solo del ánodo.
Para conocer los materiales de los electrodos, las interfases y las contrapartidas de la celda completa, consulte Cell Chemistry & Components.