Resistencia a la rodadura
La resistencia a la rodadura es la fuerza que se opone al movimiento de un vehículo porque los neumáticos y otros componentes rodantes se deforman y disipan energía al avanzar.
Qué cambia la resistencia
La construcción y el compuesto del neumático, la presión, la temperatura, la carga, la alineación, las pérdidas de los rodamientos y la superficie de la carretera son relevantes. Un modelo simplificado habitual trata la fuerza como un coeficiente multiplicado por la carga normal, pero el coeficiente no es perfectamente constante: puede cambiar con velocidad, temperatura, presión y condición de funcionamiento.
La resistencia a la rodadura es distinta de la aerodinámica. Su fuerza suele aproximarse como proporcional al peso del vehículo en un intervalo limitado, mientras que la fuerza aerodinámica aumenta con el cuadrado de la velocidad respecto al aire. Por ello, la rodadura puede ser una gran parte de la carga vial a baja velocidad, mientras que la aerodinámica suele dominar más a alta velocidad sostenida.
Los neumáticos de baja resistencia pueden reducir el consumo, pero su elección también implica agarre, frenado, confort, ruido, desgaste, capacidad de carga y comportamiento invernal. Una presión incorrecta puede aumentar la resistencia y perjudicar otras características. Las presiones especificadas por el fabricante y los índices compatibles siguen siendo la referencia práctica.
Para conocer el modelo completo de carga vial y autonomía, consulte Understanding EV Range.