Recirculación del aire del habitáculo
La recirculación del aire del habitáculo es un modo HVAC que reduce o cierra la entrada de aire exterior y vuelve a hacer pasar el aire del habitáculo por el sistema de climatización.
Por qué la utilizan los vehículos
Recircular aire que ya está más cerca de la temperatura seleccionada para el habitáculo puede reducir la demanda de calefacción o refrigeración a corto plazo. Con las ventanillas cerradas y un filtro de habitáculo adecuado, también puede reducir la entrada de humo, polvo, gases de escape u olores desagradables del exterior. No sella el habitáculo ni proporciona protección universal contra la contaminación; el resultado depende del vehículo, el filtro, el flujo de aire y el contaminante.
Límites de calidad del aire y visibilidad
Los ocupantes añaden dióxido de carbono y humedad al aire del habitáculo. Por tanto, una recirculación prolongada puede elevar el nivel de CO2 y favorecer la condensación o el empañamiento, sobre todo en condiciones frías o húmedas. Puede ser necesario introducir aire exterior y utilizar el modo de desempañado o deshielo del vehículo para recuperar la visibilidad.
La recirculación automática no tiene un comportamiento universal. Un vehículo puede responder a señales de contaminación, humedad, temperatura o deshielo, y puede desactivar la recirculación manual tras un tiempo o impedirla en algunas condiciones. Volvo documenta una implementación de este tipo; otros vehículos pueden utilizar sensores y reglas de control diferentes. Volvo XC60 Owner's Manual — Activating Air Recirculation
Para conocer el contexto más amplio de HVAC, filtración, desempañado y energía, consulte Climate systems in electric vehicles.